Libertad derrotó a Olimpia en un juego clave por la obtención de la corona del Clausura 2011. El clásico blanco y negro dejó al ganador como uno de los tres punteros del campeonato y al derrotado como uno de los más inmediatos perseguidores.
El gran marco de público también ayudó para que el juego sea aún más espectacular. El partido en sí fue muy trabado, ya que ambos conjuntos poseen un gran potencial, lo que se refleja en la ubicación que ostentan en la tabla de posiciones.
Los primeros minutos de juego, dentro de la paridad mencionada anteriormente, reflejaban una ligera mejoría de Olimpia, que buscaba inquietar de alguna manera el arco defendido en esta oportunidad por Bernardo Medina. No obstante, la defensa gumarela casi siempre estaba bien plantada en el gramado.
Pero el desarrollo del compromiso fue augurando el resultado final. Libertad despertó de su letardo y empezó a complicar a la siempre defectuosa defensa decana, que iba sufriendo en las llegadas más claras de su rival. La falta de precisión de los delanteros favoreció a que los jugadores vayan con el marcador en tablas al final del primer tiempo.
En la segunda mitad, todo siguió en la misma tesitura. Mucha marca en el medio y poca claridad hacían creer que no habría desnivel en el registro del resultado. No obstante, al minuto 86, un córner de Carlos Bonet se transformó en gol de Ignacio Canuto. El segundo golpe sería definitivo, con un contragolpe fatal que culminó con la anotación de Robin Ramírez.
Así, ambos cortan sendas rachas. Libertad la de partidos sin ganar y Olimpia la de victorias consecuitvas. Mientras tanto, Cerro y Nacional también forman parte del tridente que lidera el campeonato, siendo vital el choque entre ambos el próximo sábado.









